MEXICO
Un neoyorquino llamado Michael se despierta en medio del desierto. Por suerte hay un poblado adorable en la distancia. Por desgracia, Michael quiere volver a Nueva York y descubre que no puede hacerlo. “Es imposible -le dice el gobernante de la Villa-. No existe Nueva York. Sólo existe la Villa. ¡Quiero escapar!- exclama Michael.
“No existe la salida. Sólo la entrada.”. Así comienza El prisionero, una increíble remake en seis partes del clásico televisivo de Patrick McGoohan de los años 60, que HBO estrenará mañana, a las 20.10 con un capítulo doble (con repetición pasado mañana, a las 23).
La miniserie es una inquietante meditación sobre la libertad centrada en el control del pensamiento. Jim Caviezel (La última tentación de Cristo) es el prisionero del título que desea escapar y que, tras su confinamiento en la Villa es rebautizado con un número, como todos sus habitantes. Ahora es Seis.
Ian McKellen es el jefe del lugar, el delicadamente despótico Número Dos, que gobierna esta comarca absurda, con cerdos en cada casa para asegurar la estabilidad y pelotas gigantes que actúan como gendarmes de sus fronteras, donde todos espían a todos pero desconocen por qué, más allá de que tiene que ver con “El otro lugar”. ¿Qué significa todo esto? Eso queda para el espectador, que deberá esperar hasta el final de los seis capítulos para descubrir las respuestas.
Con las mejores intenciones
“Tiene las mejores intenciones para hacer lo que hace”, dice McKellen, que argumenta que también encarna las limitaciones del capitalismo. “Te ofrece libertad, pero en lugar de otorgársela a la gente, la esclaviza”, dice el actor de X Men . “Lo que me gustó de la serie es que no es ciencia ficción ni fantasía, es algo que puede ocurrir. Una vez que leí todas las preguntas que el programa sacaba a la luz acerca de nuestra sociedad, me quedé tranquilo a sabiendas de que Bill Gallagher, el guionista, encontraría respuestas interesantes para ellas”,
El intérprete no se vio intimidado por el desafío de hacer tan creíble como amenazante el papel de Número Dos: “Sólo acepto interpretar personajes que me hagan pensar que es imposible recrearlos. Perversamente, sólo así creo que lo podré hacer bien”.
McKellen confiesa que sólo vio fragmentos de El prisionero original, escrita, dirigida y protagonizada por McGoohan como Seis (y con media docena de actores distintos como Dos) para “tomarle el gusto a la estética”.
La concepción visual del ciclo, con su combinación de pop y surrealismo, está representada por Swakopmund, en Namibia, que hace las veces de la muy británica Villa en el medio de las dunas (en la original era Portmeirion, en Gales). El elenco se completa con Hayley Atwell, Ruth Wilson y Jamie Campbell Bower.
El protagonista El actor estadounidense Jim Caviezel (26 de septiembre de 1968), conocido por su trabajo en la polémica película de Mel Gibson, La pasión de Cristo, protagoniza The prisoner. Es el encargado de dar vida a una persona que tiene la misión de descubrir la razón que lo llevó a ese lugar y buscar la manera de regresar a su trabajo en Nueva York, pero Dos, será el encargado de impedirlo. Además, en el camino descubrirá que hay muchas personas que esconden un misterio que le complicarán su salida de La Villa.
Jim es uno de los actores con buena proyección en Hollywood, no sólo por su participación en la película La pasión de Cristo, sino también por trabajo en el filme de Terrence Malick, La delgada línea roja, en 1998.
Una de las razones que lo llevó a aceptar encarnar a Cristo fue su amor por la religión católica. El actor de 1.88 metros se niega a filmar escenas de sexo en las películas o cualquier secuencia que esté en contra de los valores del ser humano, es por eso que no es común verlo en súper producciones comerciales.
“Creo que no hay coincidencias. El hecho de que Mel (Gibson) me llamara cuando tenía 33 años de edad (la misma edad de Cristo cuando murió), fue una razón. Creo que Nuestro Señor lo quiso de verdad y él ha puesto una gran mano en esta película. Por eso, siempre le estoy pidiendo ayuda a María, para que me muestre la forma correcta de representar a su Hijo”, dijo el actor en una entrevista en 2004. El actor cree que Dios, María y todos los santos le muestran el camino y lo guían por el camino de la actuación. De hecho, el haber rezado un rosario antes de la audición para La Delgada Línea Roja lo ayudó a conseguir su personaje, según dijo.
Es prisionero de su propia fe
The prisoner conserva la esencia de la original inglesa estrenada en 1967 y protagonizada Patrick McGoohan -que también es el autor- y el misterio que encierra ha sido comparada con los temas que toca la serie Lost.
En su tiempo, la aparición de The Prisoner, no fue un éxito en televisión como se esperaba; se cree que nadie entendió su trama, pues incluía una fuerte referencia a conceptos muy usados a finales de los 60, como la hipnosis, experiencias con alucinógenos y la psicodelia.
En la original, el Número Seis, es agente secreto del Gobierno Británico en la Guerra Fría. En la actual, Caviezel desempeña un cargo importante en una compañía dedicada a archivar grabaciones de cámaras de seguridad. (Con información de agencias)






