Saúl Rosas Monroy
Parte del atraso democrático que vive México se debe a nuestra conducta ciudadana, o más bien dicho, a la falta de ella. Hay una indiferencia latente por parte de “las mayorías” ante lo que sucede en México: si hay un tirador de droga en nuestra colonia, no denuncio; si veo en carretera colapsar un automóvil, no me detengo; si una mujer es golpeada por su pareja frente a mi casa, cierro las ventanas; si violan a niñas y resultan embarazadas, se lo dejo a dios; si mueren calcinados 49 niños(as) en una guardería producto de la corrupción, me limito a exclamar ¡pobrecitos! Y así podemos continuar, pero de algo podemos estar seguros, si seguimos con la misma actitud, México no será un país mejor.
Lamentablemente, los hechos nos han demostrado que debe de ser muy fuerte el impacto social de un evento para que la ciudadanía se organice en torno a él; y ello quizás se deba a que por muchos años el sistema mexicano, especialmente el educativo, ha operado en función de ciertos intereses que han permitido que el poder no cambie de manos (no me refiero a la alternancia de partidos). Producto de políticas en ese sentido, nos hemos convertido en un pueblo intolerante, ignorante, indolente y con el tiempo impotente.También es cierto que el sistema no es inquebrantable, tiene defectos y grietas que lo hacen en ocasiones tambalearse. En ciertos momentos, la sociedad tiende a organizarse con el fin de lograr ciertos objetivos, como decía Carl Marx, buscan pasar del “reino de la necesidad” al “reino de la libertad”. Es entonces cuando se forma la conciencia social que hace, por ejemplo, que padres de familia fijen su mirada en las instituciones encargadas de velar por el cuidado, salud, seguridad y educación de sus hijos y es entonces cuando las cosas pueden cambiar.
Como muestra de lo anterior es lo ocurrido el pasado viernes 5 de marzo, en la explanada del museo de la UNISON en Hermosillo, donde se llevó a cabo un acto que sin duda pasará a la historia como el día que algunos hermosillenses decidieron despertar. Más de 400 Personas se enlistaron como jurado (terminaron presentándose 368 a emitir veredicto) de un juicio ciudadano promovido contra los dueños de la guardería ABC, los cuales fueron juzgados por delitos de negligencia en la seguridad del cuidado de menores.
El resultado del juicio ciudadano fue una sanción “moral” emitida por mayoría en los siguientes términos: 1) comparecer el 5 de junio de 2010, en el lugar donde otrora estuvo ubicada la guardería ABC para celebrar públicamente un acto de conciliación; 2) quedan inhabilitados de por vida para tener una instancia infantil; 3) se les obliga a cubrir el monto del capital defraudado a los derechohabientes y a pagar los gastos de los niños que han quedado lesionados 4) inhabilitación para sus derechos políticos y para estar inscritos en cualquier nómina de las instituciones del estado. Cabe señalar que los dueños fueron notificados con anterioridad al evento. Ninguno de ellos se presentó.
El veredicto, dijo el juez, debe tomarse no de forma punitiva sino como una sanción sanadora y educadora con el fin de forjar una nueva mentalidad ante la actitud privatizadora que ha cambiado la constitución mexicana, llevando a abdicar al estado mexicano de sus responsabilidades con el pueblo. Es sin duda, una expresión fiel de lo que se puede lograr cuando la sociedad se organiza ante los desprecios que los poderes facticos han mostrado ante dicha tragedia.
Fue grato ver a grandes académicos y profesionistas dándole validez al evento, como alentador resultó observar a muchos niños(as) y jóvenes espectadores; en ellos va la semilla de futuros ciudadanos que sabrán organizarse y actuar en consecuencia. Porque así debe de ser, muchos aquí seguiremos, en palabras de Amado Nervo, “…en este país sin unidad ni patriotismo, con el optimismo que es tan solo voluntad, obstinación en quererte con todos mis anhelares. Por el México que ha de ser, a pesar de los pesares”.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)






