Escenifican viacrucis en Nogales
Detalles Publicado el Viernes 19 de Abril de 2019, Escrito por Francisco Espinoza / El Diario

Nogales, Son


El primer juicio oral de la historia de la humanidad, con veredicto predeterminado y sentencia decidida con antelación, sufrió Jesús N de 33 años quien no tuvo de abogado defensor, ni de oficio.


El estertor de los gritos de la muchedumbre “mátalo”, “mátalo” se escuchaban por doquier, mientras el preso permanecía en silencio y con la cabeza baja ante Poncio Pilatos, antes de lavarse las manos por la muerte de este Justo.


El reo conocido también como el “Nazareno”, debía morir y su paso por el tribunal, fue de mero trámite al ser condenado a la crucifixión, el castigo más cruel de su época.


De Herodes, el sumo pontífice a Pilatos, el gobernador de la comarca, quien no obstante no encontrar culpa alguna en el indiciado, mandó azotar al preso intentando calmar a la turba enardecida.


Sin poder tranquilizar a la exigente muchedumbre, les propuso decidir entre liberar a Barrabas, un salteador de caminos y asesino, o soltar aquel consideraba inocente de todo cargo.


Las masas prefirieron libre al delincuente y con ensordecedores gritos, exigían la muerte, la crucifixión de quien había osado pregonar ser el hijo de Dios hecho hombre, una gran insulto para el pueblo judío.


Lavándose las manos, entregó a Jesús a la multitud y así calmar la estridente demanda de “muerte”, “mátalo” y la exigencia de crucificarlo, sellando el destino del hijo de Dios, encaminándole al calvario cargando su propia Cruz.


La intensidad y el realismo impreso en cada paso de La Pasión y Muerte de Jesús, con la caracterización de los integrantes de la Pastoral Juvenil de la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe, congregaron a cientos de nogalenses en el primer cuadro de la ciudad.


Como cada año en la plaza Miguel Hidalgo, igual a otros puntos de esta frontera, fue montado el escenario de los tribunales para juzgar al hijo de Dios, viviendo así la intensidad de la fe católica en el mundo.


Las familias nogalenses fieles a sus preceptos religiosos, siguieron con interés las actuaciones de los jóvenes que se tomaron muy en serio de papel, principalmente los soldados romanos al infringir el castigo al mesías.


El joven Jorge Miguel Baca, quien personificó a Jesús, no necesitó fingir sus exclamaciones de dolor, ni los intensos jadeos de cansancio al cargar la pesada cruz a lo largo de la avenida Obregón.


Era evidente que los azotes y latigazos infringidos por los guardias, no fueron actuados porque su espalda, mostraba la hinchazón de los golpes recibidos a pesar del baño de tinta para resaltar el sangrado de las heridas.


El público captó con sus celulares, tabletas y cámaras, los gestos de dolor del protagonista principal, aguantando el inclemente sol matinal y lo caliente del pavimento durante las caídas a lo largo de toda la ruta.


Como también el encuentro con su madre María, caracterizada por Vanessa González Díaz, así como el encuentro con la María Magdalena, quien capturó la imagen del rostro de Jesús en su paño, al limpiarle las heridas.


Las estaciones marcadas por la tradición religiosa, fueron sucediendo una tras otra, hasta llegar al acto culminante de la representación: la crucifixión y la agonía de Jesús.


En la explanada de la catedral nogalense, los feligreses escucharon atentos las siete palabras previas a la muerte de hijo de Dios y luego, después de bajarlo de la cruz y entregarlo a María, el silencio del sepulcro.


La organización de la representación de la Pasión y Muerte de Jesús, requirió de la participación de más de 200 personas, entre los jóvenes actores, sacerdotes y religiosas.


Al igual que los cientos de nogalenses que se dan cita a vivir con intensidad su fe y con ello, renovar la permanente esperanza de una mejor vida después de la muerte.

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